Elaborada cuidadosamente a partir de crema de leche fresca y natural, esta mantequilla representa la esencia de lo artesanal y lo gourmet. Su textura suave y untuosa se fusiona con una selección de hierbas finas cuidadosamente deshidratadas y molidas, entre ellas el romero, el tomillo, el orégano y el perejil, que aportan matices aromáticos equilibrados y una frescura inigualable.
El proceso de batido lento y controlado permite preservar los aceites naturales de la leche y resaltar los aromas herbales, dando como resultado una mantequilla con perfil sensorial complejo: notas lácticas dulces al inicio, seguidas de un retrogusto herbal y ligeramente especiado.
Perfecta para acompañar carnes blancas, pescados, mariscos, verduras a la parrilla, panes artesanales o pastas frescas, esta mantequilla transforma cualquier preparación en una experiencia culinaria sofisticada.
Más que un acompañante, es un detalle de elegancia y frescura que eleva cada plato con su sabor natural y su aroma envolvente. Elaborada cuidadosamente a partir de crema de leche fresca y natural, esta mantequilla representa la esencia de lo artesanal y lo gourmet. Su textura suave y untuosa se fusiona con una selección de hierbas finas cuidadosamente deshidratadas y molidas, entre ellas el romero, el tomillo, el orégano y el perejil, que aportan matices aromáticos equilibrados y una frescura inigualable.
El proceso de batido lento y controlado permite preservar los aceites naturales de la leche y resaltar los aromas herbales, dando como resultado una mantequilla con perfil sensorial complejo: notas lácticas dulces al inicio, seguidas de un retrogusto herbal y ligeramente especiado.
Perfecta para acompañar carnes blancas, pescados, mariscos, verduras a la parrilla, panes artesanales o pastas frescas, esta mantequilla transforma cualquier preparación en una experiencia culinaria sofisticada.
Más que un acompañante, es un detalle de elegancia y frescura que eleva cada plato con su sabor natural y su aroma envolvente.
Mantequilla de Tomate Seco y Albahaca.
🧊 Recomendaciones de conservación
Refrigeración obligatoria: Guarda la mantequilla en refrigeración a una temperatura entre 2 °C y 6 °C.Esto ayuda a conservar su textura cremosa y evita la proliferación de microorganismos.
Envase hermético: Mantenla siempre en un recipiente sellado y con tapa, preferiblemente esterilizado. Así se protege de olores del refrigerador y del contacto con el aire.
Evita la contaminación cruzada: Usa siempre una espátula o cuchillo limpio y seco al tomar la mantequilla. Nunca introduzcas utensilios húmedos o con restos de otros alimentos.
Duración estimada:
Refrigerada: hasta 3–4 semanas.
Congelada: puede conservarse hasta 3 meses sin perder su sabor ni textura. Para descongelar, deja que repose en refrigeración (no a temperatura ambiente).
No exponer al calor: Evita dejarla fuera del refrigerador por más de 1 hora, especialmente si el clima es cálido. El calor puede alterar su sabor y consistencia.
